The perfect Lover: Chapter 02

You walked into the room, I saw you, and the world stopped spinning for a moment. Before that, I have counted how many hours had left to go home: 3 hours and 42 minutes. But now I need time to stop.


You were looking around with a curious expression as if you were trying to find someone, and I had to look away; otherwise, you could catch me seeing you and smiling. When you finally sat, I stared at you for a minute; then I took a sheet of paper to start writing.

The First Letter

I know you don’t know who I am, but you have turned into an essential part of my morning routine, and before this confession makes you creeped out, let this stranger explain himself.


I’m a man of routines: I get my clothes ready since the night before and always drink a double espresso to start my day. It was 7:45, I got in the coffee shop to buy an espresso, and I realized two months ago, during the most rainy Monday of the year, I was behind you in the line.


I wondered how you could carry such a disaster that early. You couldn’t find your wallet, dropped your phone. I tried to help, so you looked directly into my eyes and mourned while saying thank you.

Are you ok? – I asked

Yeah, I’m crying hard to avoid drowning with my own tears – Your answer was so weird and honest that I thought to myself it made sense it was a rainy day.

Next on my daily routine, I’ll drink my coffee in four sips, cross the street and be the first one at the office, but the day is still crying for you. I convince myself that everyone will arrive late, and I sit two tables away as if I could comfort you from a distance. As I watched you contemplating the rain through the window, somehow, the way you make time stopped fascinated me.

Even sitting in front of one of the most chaotic streets in the city, you weren’t in a hurry; instead, your chaos calmed down while you watched raindrops running through the window as if they were in a race. My cellphone started ringing, and I realized it was past 8. Time hasn’t stopped; I would arrive late.

Before you crossed that door, I was mad at myself because today you did not go to the coffee shop, and for an overthinker, as I am, I keep thinking it wasn’t fair I don’t even know your name. Mine is Robert, and I will love to know yours so I will be sitting at that window tomorrow at 7 a.m. you can arrive later or stay at home. But if I have the possibility of seeing you am going to wake up earlier.

I think about ending the letter by saying: «please let me know your name,» but I figured that I’d be lucky enough if you don’t find it weird that a total stranger gives you a letter, so I’m not going to push it.


After waiting until you leave the room to go after you, and feeling anxious like a teenager, I wasn’t sure if there would be a chance of giving you the letter. Destiny had something planned for me; 4 of us went into the elevator, and the other two got out of there after going down three floors.
I was finally with you, but it took me two more floors to put together the courage to talk.

Excuse me – I turn around to see you.

Yes – You responded with a huge warm smile, and I felt a lump in my throat. – Do you need anything?

Actually, yes – I was trying to sound interesting, but I noticed by the way your smile disappears; I haven’t accomplished that, so I just said – I need you to know something written in this letter.

When I give it to you, you keep staring at it as if it was the oddest thing you have ever hold in your hands, and the idea of seeing you throwing the letter terrifies me, so I get off the elevator even when we were missing three more floors.


I didn’t know if you would ever read me, but I went downstairs feeling hopeful because maybe you would. There was an hour until I could go back home, but I will spend it thinking of the next 13 to see you at the coffee shop.

El amante perfecto – Capítulo 2

Te vi entrar y mi mundo se detuvo. Antes de mirarte había contado las horas que faltaban para estar de regreso en casa, 3 horas con 42 minutos, pero ahora quería que el tiempo se detuviera. 

Empezaste a recorrer la habitación con esa mirada curiosa que delataba que buscabas a alguien, he tenido que apartar mis ojos porque me asustó que me vieras mirándote y sonriendo. Cuando te sentaste te contemplé por unos minutos y de inmediato saque una hoja y empecé a escribir. 

– La primer carta- 

Sé que no tienes idea de quien soy, pero te has convertido en parte de mi rutina mañanera y antes de que esa confesión te asuste permítele a este extraño explicarse.

Soy un hombre de rutinas, de esos que preparan la ropa que usará desde la noche anterior y siempre toma un expreso doble para arrancar el día. A las 7:45 entraba al café que está cruzando la calle para pedir mi expreso y hace dos meses en el lunes más lluvioso que ha tenido este año me formé en la fila detrás de ti. 

Me sorprendió que tan temprano una mujer pudiera cargar con tanto desastre; no encontrabas tu cartera para pagar, tiraste el celular y cuando intenté ayudarte me miraste directo a los ojos dándome las gracias sin poder contener las lagrimas.

¿Estas bien?– pregunté.

Sí, estoy llorando para no ahogarme – Tu respuesta era tan rara y franca que me pareció que merecía que el día llorara contigo.

Lo que seguiría en mi rutina sería tomar mi cafe en 4 tragos, cruzar la calle y ser el primero en llegar a la oficina; pero como habías hecho al día llorar, me convencí de que todos llegarían tarde y me senté a dos mesas de distancia, como si de alguna manera desde lejos te pudiera reconfortar.

Mientras te miraba contemplar la lluvia me embelesó la manera en la que detuviste el tiempo.  y tu caos se calmaba mientras mirabas atentamente como las gotas de lluvia competían por recorrer el cristal hasta perderse en el borde de la ventana.

Sonó mi celular y me di cuenta que ya eran pasadas las 8, el tiempo en realidad no se había detenido y tuve que salir corriendo.

Antes de que cruzaras esa puerta estaba molesto conmigo porque hoy no fuiste por café y yo que pienso tanto no pude evitar pensar que ni siquiera se tu nombre. El mío es Roberto y me encantaría conocer el tuyo, estaré mañana en aquella ventana desde las 7:00; puedes llegar más tarde, puedes incluso no llegar. Solo sé que la posibilidad de verte me hará despertar más temprano de lo habitual.

Pensé en terminar la carta con la frase “por favor déjame conocer tu nombre” pero me pareció que si corría con la suerte de que no te asustara recibir una carta así de un extraño, no debía forzar más las cosas.

Esperé a que salieras del cuarto para ir tras de ti sin tener claro en qué momento iba a entregarte la carta y como un adolescente tenía miedo al rechazo. Pero el destino me tenía guardado el encuentro perfecto porque después de tres pisos de compartir elevador, las dos personas que nos acompañaban se bajaron.

Tarde dos pisos más en juntar el valor necesario y entonces lo hice.

Disculpa - me giré para verte.

- respondiste regalándome una cálida sonrisa que hizo que se atoraran las palabras en la garganta - ¿sucede algo?

En realidad sí - quería sonar interesante pero cuando se borró tu sonrisa entendí que no lo había logrado - sucede que quiero que sepas algo que esta escrito aquí.

Cuando te entregué la carta te le quedaste viendo como si fuera el objeto más raro que habías tenido en tus manos y con temor de verte tirarla apreté el botón del piso 3 para bajar antes de que lo hicieras.

No sabía siquiera si ibas a leerme pero decidí bajar por las escaleras disfrutando de la emoción que revolvía mi estómago, faltaba 1 hora para regresar a casa, pero ahora, sólo podía pensar en las 13 restantes para descubrir si irías por café.

El amante perfecto – Capítulo 01

Tal como decían en aquella película: “En Nueva York, siempre estamos buscando trabajo, novio o apartamento”. Creo que no es exclusivo de Nueva York y sucede en todas las grandes ciudades, pero en ésta finalmente había encontrado uno que podía pagar sin tener que dejar de comer; así que debía mudarme cuanto antes.

El lugar es viejo, minúsculo y un completo desastre. Cuando estaba por rentarlo la dueña a quien solo le importaba firmar para empezar a recibir el alquiler, propuso la “maravillosa” idea de permitirme usar los muebles que considerara útiles y todo aquello que no quisiera podía libremente tirarlo a la basura. Vaya manera de engañarme para ponerme a limpiar aquel chiquero que daba la impresión de haber sido abandonado justo el día en el que se iban a mudar. El lugar estaba lleno de cosas que parecían personales pero guardadas en cajas sin aparente orden.

Decidí que era una buena idea pasar todo mi domingo limpiando y organizando aquel desastre y la meta sería por lo menos limpiar mi futura recámara.

Cuando llegue, un chico de administración se presentó conmigo para entregarme una pequeña llave y tengo que confesar que en un inicio no entendía porqué me estaba entregando eso. Hoy en día nadie envía cartas; así que ni siquiera había notado que a mis espaldas, en aquel lobby había un mueble con pequeñas puertas que era los buzones de los departamentos. Me pareció antiguo y romántico, sacado de otra época, así que me invadió la curiosidad y una extraña ansiedad me hizo querer abrir el mío.

Aquel chico de administración no dejaba de verme, supongo pensando que de manera juiciosa estaba probando si la llave funcionaba, pero su rostro, que las pocas veces que había visto siempre transmitía calma, se llenó de angustia en el momento en el que vió que sacaba una carta del buzón. Con una reacción impulsiva y un poco infantil la guardé en mi bolsa y la abrace a mi pecho con un aire que decía “es mía”. 

Subí corriendo a mi nuevo apartamento y traté de hacerme espacio en una de las sillas, pero la caja que la ocupaba estaba demasiado pesada y tenía demasiada curiosidad. Me senté en el piso y leí: 

Mi querido M, 

¿O debería decir, querido extraño?

Estoy escribiendo porque eso es lo que hacemos tú y yo, nos escribimos. Te escribo incluso cuando sé perfectamente que nunca llegarás a leer esta carta; se que no lo harás porque no vas a recibirla.

No tengo las fuerzas para volver a caminar hacia aquel buzón una vez más, no después de conocer la verdad.

Me has robado las ganas de caminar, de respirar, de seguir. Incluso cuando no he hecho otra cosa que no sea repetirme que esto tiene que ser una maldita pesadilla, no sales un solo momento de mis pensamientos. Repito nuestra historia una y otra vez buscando las señales que no ví; tratando de entender en qué momento di una vuelta equivocada y acabe en este desastre ¿acaso fue desde el día en que nos conocimos? ¿lo recuerdas? ¿tenías planeado eso también?

Me siento perdida. Lo único que quiero es dejar todo atrás, pero aunque quisiera se que tendré que hablar en más de una ocasión con la policía.

Te odio con todo mi ser, con todo esto que al mismo tiempo siento que aún te pertenece, que quiere entregarse a ti otra vez y eso más que generarme tristeza, me aterra. 

¿Siempre tuya? B

De pronto sentí que entendía porque había tenido ese arrebato por abrir el pequeño buzón, mi buzón. Los escritores buscamos inspiración en los rincones más ridículos de nuestras aburridas vidas pero algunos, los más suertudos, se topan con tesoros como este: Una verdadera y ajena historia de amor.

En mi vida personal estaba viviendo mi propia crisis amorosa, pero ningún engaño y ningún corazón roto me generaba aquel sentimiento que me invadió el odio extrañamente amoroso de la carta y sentía como me quemaban las ganas de conocer más de aquella historia.

Así que la búsqueda comienza.

The perfect lover – Chapter 01

Just like that movie said: «In NY City, you’re always looking for a job, a boyfriend, or an apartment.» I think it is not just NY; it is a constant that every city has, and I finally found an apartment I can afford without missing any meal, so I need to move as soon as I can.

It is an old flat, tiny, and the owner said I could keep any furniture I want or through away everything I consider garbage. Letting me use the old furniture was a cheaper way of making me clean the apartment. Since it was not her stuff, everything was an absolute mess, and she only cares about the rent payments. The flat seems like if suddenly someday whoever was living there have the urgent of leaving the house, and after arranging half of the stuff in boxes, they just left.

I decided it was a good idea to spend my whole Sunday cleaning and organizing and my goal was to clean at least the main room.

When I arrived, the manager gave me a tiny key, and at the beginning, I had no idea what it was for? Nowadays, nobody sends letters, so I haven’t even noticed the little mailboxes for each apartment in the lobby. They look so ancient and romantic, like from another time, and I don’t know why, but suddenly, I felt curious and had some anxiety guiding me to open mine. 

The manager stares, maybe thinking I was trying the key to seeing if it works, but his usually calm expression turns nervous when he saw I grabbed a letter from that mailbox. I jealously put it in my purse and hold it against my chest like if it was mine.

I go to my new flat and try to remove a box full of old stuff from one of the chairs, but it was too heavy, so I sat on the floor and started reading.

Dear Mr. M,

Or should I say, dear stranger?

I’m writing this letter because that’s what we do. We write to each other. I’m writing even when I know the letter will not reach you, and not because you can’t receive it, but because after knowing the truth, I’m not able to walk to any mailbox one more time. 

I feel I’m not going to be able to walk anymore, breathe anymore, or keep going. I keep telling myself this has to be a fucking nightmare. I keep thinking about you, repeating our story, searching for the missing signs, trying to understand when all get wrong. Maybe it was since the beginning, do you remember how it was? Does meeting me was also something you planned?

I feel lost. I just want to leave it all behind, but I’m pretty sure the police will not let me do that.

I fucking hate you, but at the same time, I feel like I still want to be yours, and that scares me so much.

Always? yours, B

Suddenly I understand why my instincts guide me to open the mailbox. Writers search for inspiration in every situation we live in, and when we are lucky enough, a treasure like this appears in our life: a real passional love story.

I was living my own story, living a hard breakup, but heartbreak feels like nothing compared with the feeling I felt with the painful but lovely hate that letter has, and I have the urge to know the story behind, so I’m starting my research.

Why does love die?

Why does love die? Lies kill love but don’t get me wrong; I am not talking about cheating or lying to your couple, which of course, is a gunshot wound. I am talking about the lies we told ourselves.

We lie when we put expectations on the other one and judge them on those expectations. The fact is that we love the idea of them, not really who they are, and we suffer when the truth comes out.

We lied to ourselves when we blame the time for making the time insufferable and lost passion. Time is not guilty; we could make the most of that routine. Every morning with the intimacy of knowing ourselves at waking uptime, we could find the passion of exploring each other with our lips or just enjoying sharing a cup of coffee. And at bedtime, after the routine good night kiss, we could find time to look at ourselves, enjoy each other, feeling us, touching us, be together in silence, or having a conversation. But we would have to dedicate time and effort, and we rather lie to ourselves than admit that it is the lack of action or the carelessness which has guilt.

We told ourselves the fairytale of a strictly equitable love story, but we are humans. It cannot always be 50/50, sometimes we can only give 10, and the healthiest thing is to recognize that the other has to put up the additional 90 that is missing. But showing our weaknesses is always complicated; we hide our flaws and convince ourselves of the injustice of asking for a little bit more.

When we say that our sadness will go away as soon as someone else comes to fill our voids with love, refusing to admit that there is no such easy way, happiness does not come from outside. First, you work on yourself, and there is no way to harvest a healthy love without sowing self-love.

But above all, we lie to ourselves when we say that love dies. It does not die. It changes or evolves, and sometimes that change comes with the bitter taste of having to let go. The love that remains turns into a memory, sometimes a good one, sometimes not. We can only keep the lesson that came with them, and I could assure you that if we don’t learn from it, it will repeat until we do.

I can only repeat that that strong feeling never dies. There is nothing more exquisite than enjoying it and letting yourself fill up by it; it’s like a cocktail that intoxicates you, and regardless of the hangover, it will have been worth it. I hope even if it hurts, we are willing to feel it again with the lessons of the previous hangover.

¿Qué mata al amor?

¿Que qué mata al amor? al amor lo mata la mentira, pero ojo que no me refiero precisamente a un engaño o a que te pongan los cuernos, que claro que eso para el amor significa un balazo en el pecho. Me refiero a las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, esas son las que lo matan.

Nos mentimos cuando ponemos expectativas en el otro y lo juzgamos bajo la máscara que nosotros queremos que esa persona tenga, en lugar de aceptarlo tal cual es. La mentira está en que decimos amarlos, pero no es así, amamos la idea que nos hicimos de ellos y sufrimos cada que se asoma la verdad.

Nos mentimos cuando culpamos al tiempo y decimos que él ha hecho que la rutina nos pese y la pasión se pierda. La culpa no es del tiempo, porque la rutina puede disfrutarse y junto al café de cada mañana en la intimidad de conocernos recién al despertar, nuestros labios podrían encontrar la pasión de recorrernos. Y cuando llega el momento de dormir, después de darnos el rutinario beso de buenas noches, podríamos encontrar tiempo para mirarnos, disfrutarnos, sentirnos, tocarnos, para acompañarnos en el silencio o para platicar. Pero habría que dedicar tiempo y esfuerzo y preferimos mentirnos, preferimos decirnos que es culpa de estar tanto tiempo, no de la falta de esfuerzo o del descuido que fuimos teniendo.

Nos mentimos cuando compramos la historia de un amor estrictamente equitativo y no queremos admitir que somos humanos. No puede ser siempre 50 y 50, a veces solo podemos dar un 10 y lo más sano es reconocer que el otro tiene que aguantar con un 90. Pero sabes, mostrar nuestras debilidades siempre es complicado, ocultamos nuestro 10 o argumentamos injusticia ante el miedo de pedirle al otro que dé un poco más.

Nos mentimos cuando decimos que nuestra tristeza se irá en cuanto otro llegue a llenar nuestros vacíos con amor, negándonos a admitir que no existe ese camino fácil. La felicidad no viene de afuera; primero se trabaja en uno mismo y no hay manera de cosechar un amor sano si no se siembra con amor propio. 

Pero sobretodo, nos mentimos cuando decimos que el amor muere. No muere, cambia o evoluciona y en ocasiones ese cambio viene con el sabor amargo de tener que soltar a la otra persona dejando en nosotros lo que se transformó en recuerdo. No nos queda más que entender que lección venía con ese trago, tratar de aprender de ella, porque te aseguro que si no aprendemos se vuelve a repetir.

No me queda más que repetir que aquel sentimiento tan fuerte nunca muere, que no existe nada más exquisito que disfrutarlo y dejarte llenar por él, que es un coctel que te embriaga y que sin importar la cruda habrá valido la pena. Y que lo mejor que podemos desear es volver a vivirlo con las lecciones de la cruda anterior.

Cuentos Cortos 01: Sentimientos – Duelo

Para mantenerme escribiendo, hago diferentes ejercicios que fomentan la creatividad. Uno de ellos es guardar en un bote papelitos con sentimientos o emociones escritos para una vez al mes abrir uno y escribir acerca de él.

En esta ocasión la historia es acerca del duelo.

Hace un mes no sé de ti; pero no te confundas, que presente has estado en todo momento. Todos los días te pienso y he llegado a pensar que existen rincones en los que tu aroma se impregnó. 

Cada vez que me desmaquillo y me preparo para dormir, te apareces en mi mente. Se anticipa el temor a encontrarme con el fantasma de tu recuerdo en cuanto me meta a esa cama que sin tu pasión y tu cuerpo siempre se siente fría.

El otro día probé algo distinto y cuando te recordé al lavarme los dientes no contuve mis lagrimas. En lugar de tratar de borrar tu recuerdo, me aferré a él.

Te imaginé lavándote los dientes junto a mí como lo hacíamos siempre.

Con los ojos cerrados, pensé en como me mirabas por el rabillo del ojo mientras disfrutabas de compartir conmigo las cosas comunes del día a día. Tocabas con tus manos mi cintura, porque en momentos así te gustaba recorrer mi piel con tus dedos y estoy segura de que te escuché. Escuche tu voz decir estas hermosa justo después de haberme desmaquillado.

Recordar la manera en la que me amabas, me llenó de nostalgia.

Rompí en llanto, me deshice en tantas piezas que no podía mantenerme de pie y me senté en el suelo como para encontrar equilibrio. No sé cuanto tiempo estuve sentada, pero cuando mi cuerpo se había secado de tanto llorar y fui a la cama por esta ocasión la sentí cálida, reconfortante, fue como si se hubiera compadecido de mí y se hubiera hecho más pequeña y acogedora. Tan pequeña que tu aroma se había perdido y no quedaba espacio para extrañar tu cuerpo.

Quizá, el secreto para dejar de extrañarte sea sentirte. Sentir ese amor que tengo, dejar que me invada con tanta fuerza que se escape de mí y como ya no apareces por aquí sólo podría escaparse para ya no regresar.

Quizá algún día quede vacía, vacía de ti. Lista para llenarme de otro aroma, de otro amor, del calor de otro cuerpo y de las huellas de otras manos que recorran mi piel mientras cepillo mis dientes. 

Short Stories 01: Feelings – Grief

To keep myself writing, I do different exercises to reinforce my creativity. One of those is that I have a jar in which I put little papers with the name of feelings or emotions, and once a month, I open one of them and write about the emotion.

This time the story is about grief.

Since a month ago, I haven’t heard from you, but don’t get me wrong; I feel your presence all the time. There isn’t a day I don’t think of you, and I even believe there are corners in my place where your smell hides.
While I remove my makeup and get ready to sleep, you appear on my mind. I feel the fear of finding the ghost of your memory inside my bed that feels cold without your body and passion.

The other day I decided I’ll try something different, and when you appear in my mind while brushing my teeth, I hold your memory instead of running from it and let myself cry while remembering you brushing your teeth by my side. Just the way it used to be.

With my eyes closed, I imagined the way you looked at me with the edge of the eye while you were enjoying sharing the daily mundane things. You pass your hands through my hips because, in those moments, you love to touch my skin, and I’m pretty sure I heard your voice. I heard how you said: you are beautiful; just after I remove my makeup.

To remember the way you love me, fill me with nostalgia.

I broke down in tears; I broke in so many pieces I can’t stand up, so I sit to keep my balance. I can’t remember how much time I spend there, but when my body feels dry from crying too much, I went to bed. This time the bed felt warm and peaceful, like if it feels pity for me, so it gets smaller to hold me. So small that your smell couldn’t hide anywhere, and there is no room for your body.

Maybe the secret to stop missing you is to feel you, feel the love I have left, let it penetrate in such an intense way I can’t keep it, and then love escapes. Since you don’t appear more, love could only run away and never turn back.

Maybe that way, someday I feel empty, empty from you. Ready to fill me with another smell, another love, another warm body, and the prints of other hands running through my skin while I brush my teeth.

La grenouillère: Different perspectives.

I believe in the expression: «Reality depends on the eye of the beholder.» Today I’m going to talk about a couple of paintings that portrait the same spot at an identical moment. Monet and Renoir went together to paint them, and to perceive how the same moment was appreciated in such different ways allow us to understand both artists better. 

My favorite movement is impressionism. The main reason is that from all the turning points in the history of art, this is the first movement that feels proud of its rebelliousness. They were against the academy, a proof of it is how painters expose their work at a place they called the: «Exhibition of Rejects» (Salon des Refusés)

It’s essential to recognize the historical antecedents of this movement as well as in all artistic movements. Let’s remember that art (and painting) is a human creation that represents someone’s vision of the world, even if it’s a real vision or an imaginary one. So whatever is happening in the world is closely related to what is expressed in art.


The French Revolution is undoubtedly a significant influence, but I will also like to recognize the impact of the invention of the photographic camera. This invention forced artists, particularly painters, to reinvent themselves. Don’t you think that if you could have an exact image of something through a camera, portrait perfectly, the reality in the artwork began to have a lack of sense?

Another factor that changes the rules is the invention of the oil tube. Previously, paints were made from minerals, plants, woods, and expensive ingredients that came from everywhere. Oleo used to be kept in a pig’s bladder closed with a rope, and because of that, sometimes it gets dry. That was something that not everyone could afford. With the invention of the oil tube, artists could paint outside and leave the studio.

I can keep talking about impressionism, but I think it’s time to start talking about Monet and Renoir.

Pierre Auguste Renoir was known for portraying female beauty and aesthetics. He painted many landscapes that focus mainly on urban social life, representing the joy of everyday life with characters perceived as having fun. Because of that he is considered an impressionist that pictures a lot of sensuality in his pieces.

Here are some of his main pieces:

Left: Two Sisters (On the Terrace) – Chicago Art Institute. Center up: Luncheon of the boating party – Phillips Collection, Washington. Center down: Dance at Le Moulin de la Galette – Museum d’Orsay, Paris. The Umbrellas – National Gallery, Londres.

On the other side, for Claude Monet, people served simple as surfaces on which light could play. Painting outside compelled continual response to the changing atmosphere and light. Monet said, «For me, the subject is of secondary importance. I want to convey what is alive between me and the subject.» 

This is why he creates series with the same landscape portrayed at different times of the year. Here are some examples of his artwork:


Left up: Wheatstacks, Snow Effect, Morning – J. Paul Getty Museum, Los Angeles.
Left down: Haystacks at the End of Summer, Morning Effect – Museum d’Orsay, Paris.
Center up: Wheatstacks, End of Summer, Chicago Art Institute
Center down: Grainstacks in the Sunlight, Morning Effect
Right: Woman with Parasol – National Gallery of Art, Washington

Renoir’s life in Paris wasn’t exactly easy, due to his lack of money and sometimes he stays at Monet’s. One day these two buddies went to pain at the same spot, and that’s how these wonders were born:

1. La Grenouillère Renoir – Nationalmuseum Sweden Stockholm.
2. La Grenouillère Monet – The MET.

For me, we can immediately perceive the importance that Monet gives to how light touches the water. On the other hand, for Renoir, social interaction was the most beautiful thing to portray. What is happening on the small circular island where people are talking is the more important thing to show.


I like to befriend people who think differently from me and are open to different discerning points of view. I enjoy talking or even arguing when we do not agree on a topic and to understand the reasons behind the issues we agree on.

I feel enormously moved by the opportunity to appreciate how two great artists mindfully went against the academy and taught us how different is their appreciation of the world.

If I could grant myself a wish related to art, I would expose these two pieces next to each other in the same museum. I would love the idea of going with a friend and asking him which one do you like best? And understand why.

Don’t you think that these two pieces represent the way we interact with friends? We may like things in common, but everyone has their individuality.

Maybe both friends like concerts, but their favorite band will be different, or both like to run, but one wants to train outdoors while the other prefers the gym. We may like to read, and each one will have their favorite author.

Monet did not seek to render only reality but the act of perception itself. And art shows different perceptions of life.

La grenouillère: Diferentes perspectivas.

Todos hemos escuchado la frase “todo depende del cristal con que se mira” hoy les quiero hablar de un par de pinturas que retratan el mismo lugar, el mismo momento y que Renoir y Monet pintaron acompañándose. Poder presenciar cómo se retrató el mismo momento visto a través de diferentes ojos, nos cuenta más de lo que existe en la mente de esos ojos que del momento en sí.

Mi movimiento favorito es el impresionismo y la principal razón es porque de todos los parteaguas que existen en la historia del arte; a mis ojos este es el primer movimiento que se siente orgulloso de ser rebelde y de ir contra la academia. Que mayor expresión de orgullo a la rebeldía que el de exponer su trabajo y esfuerzo en lo que ellos mismos llaman “El Salón de los rechazados” (Salon de Refuses).

Es importante también reconocer los antecedentes históricos de este movimiento, así como en todos los movimientos artísticos. Recordemos que el arte (y la pintura) es una creación del ser humano que representa cierta visión del mundo, ya sea real o imaginaria. Por lo tanto lo que sucede en el mundo siempre guarda estrecha relación con lo que se expresa en el arte.

La revolución francesa sin duda es una gran influencia, pero no me gusta hacer menos al invento de la cámara fotográfica que forzó a los artistas y particularmente a la pintura a reinventarse a si misma ¿no les parece que si ya se podía tener una imagen exacta de algo a través de una cámara, el pintar a perfección la realidad comenzó a carecer de sentido?

Otro factor que cambia las reglas del juego es el invento del tubo de óleo, anteriormente las pinturas se fabricaban con minerales, plantas, maderas e ingredientes caros que venían de todas partes. Las pinturas solían guardarse en una vejiga de cerdo cerrada con una cuerda y permitir que se secaran era algo que no cualquiera podría costear. Con el invento del tubo de óleo con tapa rosca los artistas tenían la libertad de salir del estudio y pintar donde ellos quisieran. 

Podría seguir hablando muchas cosas más del impresionismo, y definitivamente dedicarle sólo una introducción no es suficiente, así que empezaré a hablar de Monet y Renoir.

Pierre Auguste Renoir era conocido por retratar la belleza y estética femenina. Pintó una gran cantidad de paisajes en los que su enfoque estaba centrado principalmente en la vida social urbana, y retrataba la alegría de la vida cotidiana con personajes que se perciben divertidos. Muchos lo consideran un impresionista con mucha sensualidad en sus obras.

Aquí te dejo algunas de sus obras importantes:

Izquierda: En la terraza – Instituto de Arte, Chicago. Arriba: El almuerzo de los remeros – Colección Phillips, Washington. Abajo: Baile en el Moulin de la Galette – Museo de Orsay, París. Derecha: Los paraguas – National Gallery, Londres.

Por otro lado tenemos a Claude Monet, para él las personas funcionaban solamente como superficies sobre las cuales la luz jugaba. El pintar en el exterior tomaba importancia porque el pasar del tiempo a lo largo del día creaba una atmósfera cambiante en la cual la luz tocaba los objetos de manera diferente. Monet decía: “Para mí, el sujeto es secundario. Lo que quiero transmitir es lo que se vive entre el objeto que pinto y yo.»

Por eso creo series en las que retrataba el mismo paisaje en diferentes momentos del año. Aquí te dejo algunos ejemplos de su obra:

Izquierda arriba: Pilas de trigo, efecto nieve, mañana – Museo J. Paul Getty, Los Angeles- Izquierda abajo: Pajares al final del verano, mañana – Museo d’Orsay, Francia. En medio arriba: Pilas de trigo al final del verano – Instituto de Arte, Chicago. En medio abajo: Pilas de trigo a la luz del sol – Colección privada. Derecha: Mujer con sombrilla, Galería Nacional de Arte, Washington.

Es curioso mencionar que para Renoir la vida en Paris no era precisamente fácil por falta de recursos, y en ocasiones se quedaba viviendo con Monet. Así que un buen día estos dos compadres se van a pintar juntos y así nacen estas maravillas:

1. La Grenouillère, Renoir – Museo Nacional de Estocolmo 2. La Grenouillère, Monet – Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.

A mis ojos, de inmediato podemos percibir la importancia que le da Monet a la manera en la que la luz toca el agua, mientras que por otro lado Renoir, para quien la interacción social era lo más hermoso a retratar; incluso hace un acercamiento a lo que sucede en la pequeña isleta circular en la que platicaba la gente.

En lo personal me gusta hacer amistad con aquellas personas que piensan diferente a mí, pero que están abiertos a conocer otros puntos de vista. Disfruto de platicar o incluso discutir cuando no coincidimos en algún tema y también de entender las razones detrás de los temas en los que coincidimos.

Me siento enormemente conmovida por poder apreciar la manera en la que dos grandes del arte con la creencia en común de ir en contra de la academia, a su vez nos enseñan lo diferente que es su manera de apreciar el mundo.

Si pudiera concederme un deseo del arte, sería que estas dos obras se encontraran una junto a la otra en el mismo museo. Me encantaría la idea de ir con un amigo y preguntarle ¿cuál te gusta más? y conocer sus porqués.

Al final, ¿no les parece que lo que representan estas dos obras, representa también la manera en la que interactuamos entre amigos? Nos pueden gustar cosas en común pero cada quien tiene su individualidad. 

Quizá nos gustan los conciertos, pero la banda favorita de cada uno será diferente o nos puede gustar correr pero a uno le gusta entrenar al aire libre mientras el otro prefiere el gimnasio. Nos puede gustar leer y cada uno tendrá su autor favorito. 

Monet, no buscaba retratar la realidad a perfección, sino la percepción de la realidad y el arte muestra las diferentes percepciones de la vida.